Qué gasta una regeneración
Una sola regla lo resume todo: una regeneración se gasta cuando se vuelve a dibujar una página. Nada más.
| Acción | Costo |
|---|---|
| Editar el texto del cuento | Gratis |
| Cambiar cómo se ve un personaje, un objeto o un mueble | Gratis |
| Ver el historial de versiones y recuperar un aspecto previo | Gratis |
| Volver a generar una ilustración | 1 por página |
| Aplicar los nuevos aspectos a las páginas | 1 por página que se redibuja |
| Agregar una página nueva | 1 |
Así que crear un nuevo aspecto para el osito de peluche de tu peque no cuesta nada, aunque lo intentes muchas veces. Cuesta cuando lo pones en el libro, y entonces cuesta una vez por cada página que elegiste.
Cuántas tienes
- Antes de desbloquear el cuento: 2 regeneraciones, suficientes para probar cómo funciona.
- Después de desbloquearlo: 30 regeneraciones para ese cuento.
- Paquete de regeneraciones: 20 más, cuando se te acaben.
Las que te quedan aparecen en la barra de herramientas del cuento, y la pantalla de aplicar te dice cuánto costará un cambio antes de gastarlo.
Los cuatro hábitos que más ahorran
1. Edita todo y aplica una sola vez
Este es el más importante. Una página cuesta una regeneración sin importar cuántos cambios lleve. Si arreglas el pelo de tu hija, el osito de peluche y la alfombra de su cuarto, y luego aplicas una sola vez, la página 4 cuesta una regeneración y vuelve con los tres cambios.
Si aplicas después de cada cambio, esa misma página cuesta tres.
Después de generar un aspecto, vuelve a la cuadrícula y edita lo siguiente. Todo lo que cambiaste se aplica junto cuando por fin pasas a elegir páginas.
2. Desmarca las páginas donde casi no se nota
Las páginas vienen marcadas de antemano, con generosidad: todas aquellas donde aparece ese personaje o esa habitación. Pero una alfombra en la orilla de una escena al aire libre, o un librero detrás de un primer plano de la cara de tu peque, cambiarán tan poco que te costará notarlo.
Mira las páginas antes de aplicar. Desmarca las que casi no muestran lo que cambiaste. Nadie lo notará, y guardas regeneraciones para las páginas que importan.
3. Prueba en una página antes de decidir
Aplica el cambio primero a una sola página y mírala. Si quedó como querías, vuelve y aplícalo al resto; si no, ajusta el aspecto (ajustarlo es gratis) y solo entonces gasta las demás.
Así, un resultado que no te convence te cuesta una regeneración en lugar de diez.
4. Di qué debe quedarse, no solo qué debe cambiar
Unas indicaciones vagas invitan a reinterpretar toda la escena, y luego gastas otra regeneración en recuperarla. "La misma habitación, solo cortinas verdes" conserva mucho más de lo que ya te gustaba que "cortinas verdes".
Dónde se desperdician regeneraciones
- Aplicar a todo el cuento por costumbre. "Seleccionar todo" sirve cuando un cambio afecta de verdad a todo, como la ropa nueva de un personaje. Un mueble rara vez lo necesita.
- Perseguir diferencias mínimas. Cada regeneración es una interpretación nueva. Si dos intentos se ven bien y buscas la perfección, estás pagando por gusto, no por corregir un error.
- Olvidar el paso gratis. El historial de versiones no cuesta nada. Si el aspecto anterior era mejor, recupéralo en lugar de volver a generar para acercarte a él.
Si se te acaban
Te avisamos antes de gastar, no después: el botón de aplicar no te deja elegir más páginas de las que puedes pagar, y la pantalla de edición te avisa cuando ya no te quedan. Un paquete de regeneraciones agrega 20 más a ese cuento, y tus aspectos y tu historial de versiones siguen ahí.
Las regeneraciones son de un solo cuento. Un paquete que compras para el cuento de cumpleaños de tu hija no pasa al siguiente cuento que crees.
Más información: volver a generar una ilustración o cambiar el aspecto de un personaje.